El jugador más afortunado y desafortunado del mundo
De Wiki Poquer
Como podemos medir la fortuna o la no fortuna de un jugador, los criterios no están estipulados ni nada parecido, pero seguramente podamos catalogar a Fouad al-Zayat de Siria como uno de los jugadores más desafortunados o sino el que más.
Nacido en Siria, Fouad al-Zayat es aficionado al Black Jack. Un día decidió probar suerte en un club privado en Londres, donde salió tras perder 2.250.000 libras. Primero invirtió 500.000 libras, al perderlo todo no dudó en pedir crédito para otras 500.000 libras. Tras perderlo siguió pidiendo hasta que decidieron cortarle el crédito.
No sólo se considera a Fouad al-Zayat desafortunado por una mala noche. Su afición al Black Jack durante todos estos años le ha reportado numerosas pérdidas. En siete años perdió 13 millones de libras jugando a este juego y sus pérdidas totales se calculan alrededor de los 23 millones.
Aunque desafortunado en el juego, el jugador sirio ha sabido arreglárselas a través de negocios e inversiones en petróleo, aviación y construcción. De esta manera ha podido sufragar sus masivas deudas de juego.
En el otro extremo, el jugador más afortunado del mundo fue sufrido por el Casino de Monte Carlo. Fue durante el año 1891, Charles Wells será siempre recordado como aquel que hizo saltar la banca en Monte Carlo.
Tras hacerse con algo de dinero de unos inversores, Charles Wells decidió poner los beneficios de su engaño en la ruleta. Esta opción resultó ser muy rentable para el jugador ya que esa noche ganó un millón de francos.
Comenzó la noche con 4.000 libras, tras jugar durante once horas seguidas hizo que el personal trajera fichas sólo para él. Consiguió obtener premio en 20 giros de 30 en su mejor momento de racha. El jugador se fue del casino con un millón de francos.
A su vuelta volvió a embolsarse otro millón, sorprendentemente apostó y acertó cinco números en cinco tiradas distintas. Nadie nunca pudo explicarse como lo hizo, atribuyéndolo simplemente a una gran cantidad de suerte.
Tal fue su fortuna que Fred Gilbert escribió la canción "El Hombre Que Hizo Saltar La Banca En Monte Carlo" para recordar la proeza de Wells.

